La DANA como Brújula Política: Un Ejercicio de Precisión Judicial
La justicia española, con su majestuosa cadencia y su irrefutable sentido del *timing* dramático, nos regala una vez más un capítulo digno de los anales de la crónica política. La noticia, que anuncia el interrogatorio de un insigne Alberto Núñez Feijóo por parte de la jueza encargada de la causa de la DANA, marca, según parece, el «giro definitivo» que apunta con precisión teledirigida hacia el actual presidente valenciano, Carlos Mazón. Es fascinante observar cómo un desastre natural, con toda su inherente tragedia, puede transformarse con el tiempo en una brújula tan certera para la depuración de responsabilidades políticas pasadas… y presentes.
La presencia de Feijóo en el estrado se antoja como un acto de alta prosopopeya judicial; una oportunidad para que el líder nacional del Partido Popular, en su día presidente de la Xunta de Galicia, arroje luz sobre los intrincados pormenores de la gestión de una catástrofe ocurrida en una comunidad autónoma que entonces ni dirigía ni habitaba. Su testimonio, sin duda, será un ejercicio de memoria prodigiosa, capaz de desentrañar cadenas de mando y decisiones tomadas en geografías lejanas, todo ello en aras de una transparencia que, sospechamos, busca más la continuidad narrativa que la revelación de un secreto insondable. Parece que la justicia, en su infinita sabiduría, necesita de estos ilustres «expertos en la sombra» para que el puzzle político encaje con la esperada pulcritud.
El «giro definitivo» que la noticia subraya, alejándose del antaño y apuntando con renovado vigor hacia Mazón, no hace sino confirmar la hipótesis de que ciertas sendas judiciales, por laberínticas que parezcan, poseen una especie de atracción gravitatoria hacia el poder en funciones. Es casi poético: como si el espíritu de la DANA, tras años de flotar en el limbo de los sumarios, hubiese encontrado finalmente la claridad para señalar a su verdadero (y más conveniente) responsable último. Un proceso que, más allá de la estricta letra de la ley, nos recuerda que en España, a veces, la hemeroteca judicial se reescribe con la cadencia de los ciclos electorales.
Y así, la DANA, ese capricho meteorológico con mayúsculas, se consolida como la más eficiente de las brújulas políticas, capaz de orientar las miradas de los tribunales hacia el destino más elocuente. Un recordatorio sutil de que, en ocasiones, la verdad se manifiesta no por su intrínseca evidencia, sino por la dirección que marcan los vientos de la conveniencia política. Un auténtico ejercicio de justicia poética con un inmejorable sentido del humor.
